lunes, 26 de abril de 2010

Avance, uno, dos...

Tras algunos dias, conversaciones, sentimientos a flor de piel y demás mariconadas varias, los jinetes deR apocaliSis se han ido por donde han venido. Todos menos uno, que sigue por ahi tocando los cojones su trompeta. Al menos ha salido de la cocina, y lo tengo encerrado en el balcón, asi no jode tanto.

Pero claro, si algo mejora dentro de una mala racha, otra cosa se tiene que joder (ayss, me encanta poder sacar mi vena dramática a relucir). Bien, esa cosa es que tengo tendinitis, una tendinitis brutal en la mano derecha (¡No, mentes sucias! No es por eso, ya quisiera yo. Si fuera por eso, sería una herida de guerra que llevaría con orgullo cual William Wallace, pero sin kilt, que las faldas a cuadros no me estilizan nada la figura).
Pensaréis: ''Por el amor de Peter Petrelli, que trájica es esta tia...una tendinitis y parece que se le cae el cielo a trozos.''
¡Pues no! No es que sea trájica, es que SOY QUIROMASAJISTA, vamos, que se me ha jodido mi herramienta de trabajo el pan de mis hijos, y me siento más inutil que un supositorio con sabor a fresa.

Bueno, aqui hago un inciso para aclarar lo que todas estais pensando, que es:
"¡Joder! Que suerte tiene Mafalda, tiene por novia a una tia buena ¡que además es masajista! yo daria un brazo y medio higado por una tia asi, puta Mafalda''
Si, yo también creo que tiene suerte, pero no os creais, también tengo mis defectillos, pocos, y camuflados, pero los tengo (lo que no tengo es abuela).

Volviendo al tema, que no estoy yo en uno de mis mejores momentos, vaya. Pero ¿qué más da? Seguro que mi suerte cambia mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario